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¡Ejecutaron a asesino serial!

El asesino serial Alfredo Rubio González, quien acabó con la vida de varias mujeres en Rioverde, Valles y otros estados de la República, fue ejecutado en el municipio de Matehuala y quien además era originario de esta ciudad.

Aunque los rumores en los juzgados de la ciudad indicaban que “estaba próximo a salir de la cárcel”, el juez tercero de lo familiar Salvador Ruiz Martínez reveló que eso no sería posible, porque está muerto, de manera oficial.

Explicó que el reo llegó a ese municipio potosino, luego de fugarse del penal de Rioverde y ser recapturado por las autoridades.

Cabe recordar que Alfredo Rubio fue sentenciado por 135 años de prisión por siete asesinatos y tres violaciones en los estados de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí, inclusive superando a otros como Oziel Marroquín y “Goyo” Cárdenas.

En el número de expediente 135/2008 resguardado en el Juzgado de esta ciudad, se observa cómo el mismo multihomicida relató los asesinatos de mujeres que empezaron en 2007, cuando mató por la espalda a María Elena Veloz.

Otro de los casos fue cuando ejecutó con una placa de acero a otra mujer, porque lo despreciaba y no aceptó una relación amorosa con él, con ella buscaba beneficio económico, pues era una viuda que radicaba en Tampico, Tamaulipas, y luego de ultimarla se llevó dinero y joyas de su domicilio.

Siguió el mismo modo de proceder en Rioverde, donde le quitó la vida a una mujer de edad avanzada, meses después llegó a Ciudad Valles y aquí cometió sus últimos dos crímenes.

Con engaños ultimó a dos jovencitas que habrían llegado desde San Pedro de las Anonas, en Aquismón, en busca de trabajo, para ejecutar a la primera la llevó con engaños a un cuarto de la colonia Altavista, trasladó su cuerpo a bordo de un taxi y lo tiró en terrenos baldíos de la colonia América.

A la segunda joven la citó llamándole desde un teléfono público de la calle Hidalgo en Valles, se vieron cerca del Panteón Municipal y en un predio desolado que se ubica a unos metros, la asesinó, golpeándole la cabeza con un tubo de acero. Su cadáver fue descubierto a la mañana siguiente.

Los primeros homicidios ocurrieron en Tamaulipas, después en Veracruz, pero en esta localidad lograron capturarlo y fue sentenciado a prisión perpetua.